Bill Benter y Su Algoritmo Infalible En Carreras De Caballos

Publicado en 14.May.2018 en Ganadores

bill-benter-carreras-caballosDesde que los juegos de azar existen muchos has sido los que han intentado superar las expectativas. Hace años un grupo de estudiantes del MIT logró descifrar el código del blackjack, pero cuando se trataba de apuestas deportivas -especialmente carreras de caballos- esto parecía ser una tarea casi imposible.


El apostador Bill Benter logró desafiar las probabilidades y dar con un poderoso algoritmo que no podía perder en la pista.
 

Con su fórmula ha logrado recaudar miles de millones de dólares en las carreras de caballos y ahora finalmente ha elegido hablar...
 

De cómo un hombre logró hacer lo imposible

Bill Benter nació y creció en Pleasant Hills, Pittsburgh. Desde pequeño fue un muchacho del que todo padre podía estar orgullosos, un aprendiz entusiasta y un hombre responsable. Comenzó a estudias física en la universidad y, con gran libertad de sus padres, pudo viajar por el mundo. Después de dejar la escuela, tomó un autobús rumbo a las Vegas para jugar a las cartas.

Una de las personas que más le inspiraron fue el profesor de matemáticas Edward Thorp, quien escribió Beat the Dealer (Vence al crupier), en 1962. Este libro trataba de superar la ventaja de la casa en el blackjack. Thorp fue el inventor del sistema denominado conteo de cartas.

La travesía jugando al blackjack de Benter fue larga y exitosa, pero de pronto un día se terminó cuando se agregó su nombre al Libro Griffin. Estar en la lista negra de la mayoría de casinos era un gran inconveniente, ya que tanto a él como a sus socios les resultaba imposible jugar en cualquier casino de Las Vegas.

Esto le condujo a la búsqueda otras opciones donde apoestar, y es cuando se fijó -con mucho acierto- en las carreras de caballos. Alan Woods, socio de Benter, sabía cuán grandes eran las recompensas en los hipódromos de Asia, así como también que el mayor grupo estaba dirigido por el Jockey Club de Hong Kong.

Al principio del juego, Benter se dio cuenta de que tendría que hacer apuestas con un margen de ganancia que sería mayor que el porcentaje de corte de clubes. Comenzó a absorber toda la información sobre carreras de caballos, incluidos los posibles sistemas para usar. Desafortunadamente, no muchas de las fuentes contenían matemáticas que prueban los resultados.

En su búsqueda de información viable, se encontró con un trabajo académico titulado "A Multinomial Logit Model for Handicapping Horse Races" ('Búsqueda de devoluciones positivas en la pista: un modelo de logit multinomial para perjudicar las carreras de caballos'). El documento discutía sobre todas las variables que deben tenerse en cuenta para predecir con éxito el resultado de las carreras de caballos. Hay que decir que los autores no estaban seguros de si se podría hacer dinero con la teoría y tampoco hicieron mucho para descubrirlo...

Benter, por otro lado, era un hombre con una misión: se enseñó a sí mismo estadísticas avanzadas y aprendió a escribir software. Woods hizo su parte al volar a Hong Kong y enviar montones de anuarios con toda la información sobre miles de carreras. Le llevó nueve meses desarrollar el código y completar su estudio sobre regresiones. No fue hasta septiembre de 1985 que voló a Hong Kong con sus tres voluminosos ordenadores IBM para probar su teoría y conocer a su compañero.

El éxito no fue momentáneo, pero Benter no se rindió y continuó perfeccionando su sistema y su algoritmo.
 

Para él, lo importante no era el dinero

En una entrevista reciente, Benter reveló que su dedicación para encontrar un algoritmo que superara las probabilidades no era por el dinero, sino más bien para demostrar que todo es posible. Algunos podrían decir que el jugador está tratando de ser humilde, pero Benter dice que nunca se trató de una cuestión monetaria. 

Esta afirmación fue probada a finales de 2001 cuando él y Alan Woods lograron ganar el premio gordo más grande jamás visto en una sola apuesta llamada 'Triple Trio'. El algoritmo funcionó, ganaron 16$ millones pero eligieron no cobrar el dinero porque pensaron que sería "antideportivo". 

Benter ha admitido que sus operaciones han sumado a lo largo de los años cerca de mil millones de dólares en total, pero gran parte del dinero se ha destinado a sus socios en los EE. UU. y en Hong Kong. Él continúa apostando a los caballos y disfruta viendo cambiar las probabilidades continuamente y admite que continúa jugueteando con su modelo y modificándolo. Añade que todavía se sorprende de poder continuar ganando.

Esta es una historia que demuestra que la dedicación, el afán de aprender y la determinación de conseguir lo imposible pueden hacerlo posible.